ARTICULO PARA COLEGAS

Calprotectina Fecal

El dolor abdominal y la diarrea son síntomas muy comunes en la población en general, tanto en adultos como en niños y es un motivo frecuente de consulta en el servicio de gastroenterología. Los síntomas clínicos presentes en el dolor abdominal son comunes tanto en enfermedades funcionales (Síndrome de Intestino Irritable - SII) como en trastornos intestinales de origen orgánico (Enfermedad Inflamatoria Intestinal- EII)

Dentro de las Enfermedades Intestinales Inflamatorias (EII) mas importantes se citan: la Colitis Ulcerosa (CU) y la Enfermedad de Crohn (EC). Cuando se sospecha de EII, la colonoscopía es el método de referencia, permite la cuantificación objetiva de la actividad y la extensión de la inflamación intestinal. Sin embargo, es una técnica que tiene una serie de desventajas: es costosa, invasiva y no permite repetirla frecuentemente. Además, en los últimos años, estamos asistiendo a una demanda cada vez mayor de estas exploraciones, sin encontrar en la mayoría de ellas un proceso orgánico que explique la sintomatología de los pacientes. Sumado a esto, en el caso de los niños, se requiere anestesia general para realizarla.

El Síndrome de Intestino Irritable (SII) es un desorden funcional caracterizado por la presencia de dolor o malestar abdominal crónico o recurrente, asociado a alteraciones en las evacuaciones, que no se explican por anormalidades estructurales o bioquímicas. La definición de esta enfermedad funcional ha variado desde su primera descripción en 1976 por Manning, empleándose en la actualidad los criterios diagnósticos del consenso internacional Roma III publicados en el año 2006. La fisiopatología ya no se entiende solo en términos de etiología. El SII se adhiere a una estructura biopsicosocial, en donde los efectos de dismotilidad, hipersensibilidad visceral, inflamación y anormalidades en la regulación cerebro-intestino contribuyen a la génesis de la sintomatología. El conocimiento de los aspectos psicológicos y psiquiátricos relacionados con el SII constituyen un factor de suma importancia para lograr una adecuada comprensión integral del problema, ya que se encuentran presentes tanto en su etiología, como en su evolución y tratamiento. Dentro de los factores involucrados en la génesis del SII se citan la presencia de estresores crónicos que son manejados con mecanismos psicológicos inadecuados. Aunque experiencias estresantes producen frecuentemente síntomas gastrointestinales en gran parte de los individuos, los pacientes con SII son particularmente susceptibles a estas situaciones de estrés, reconociendo una fuerte asociación entre niveles de estrés y el inicio y la severidad de los síntomas y a pesar que los efectos del estrés sobre la función intestinal son universales y casi esperables, los pacientes con SII presentan una mayor reactividad a eventos estresantes crónicos y/o agudos. Por tal motivo resulta de interés en estos pacientes el diagnostico certero, y la posibilidad de no realizar la colonoscopía si no es necesaria.

El diagnóstico diferencial de estas patologías constituye un reto para el pediatra y el gastroenterólogo. Desde el laboratorio se ha intentado buscar marcadores fiables, sencillos y fácilmente reproducibles que nos ayuden a diferenciar entre pacientes con enfermedad funcional u orgánica y, con ello, seleccionar a los que deben someterse a exploraciones complementarias más invasivas y costosas.

Los marcadores fecales parecen ser prometedores y más específicos. Se trata de proteínas y productos de degradación leucocitarios (elastasa, lactoferrina, mieloperoxidasa) cuyos valores pueden aumentar en caso de inflamación intestinal. La mayoría de ellos tienen poca estabilidad y resistencia a las enzimas proteolíticas de las heces.

La Calprotectina es una proteína fijadora de calcio y zinc que pertenece a la familia de proteínas S-100. Su estructura molecular consiste en un heterotrimero 36,5 KD formado por dos cadenas pesadas y una ligera no glicosilada. Esta proteína constituye el 60 % de las proteínas solubles del citosol de neutrofilos y también es muy abundante en macrófagos y monocitos. Se ha detectado su presencia en procesos infecciosos, inflamatorios y neoplásicos en plasma, y otros fluidos corporales como liquido sinovial y cefalorraquídeo, saliva y orina, sin embargo en heces se ha encontrando hasta 6 veces más concentrada que en los fluidos mencionados. Podría tener un papel importante en la regulación de la inflamación y procesos neoplásicos ya que ejerce una función protectora en procesos inflamatorios e infecciosos y también presenta propiedades antiproliferativas, sin embargo un aumento excesivo podría inducir daño celular. A nivel del tracto gastrointestinal, patologías inflamatorias con distinta etiología provocan un aumento de la permeabilidad de la mucosa intestinal que induce la migración de granulocitos y monocitos hacia el lumen intestinal. La subsiguiente activación y muerte de estas células libera gran cantidad de Calprotectina que es excretada a las heces.

Se encuentra elevada en múltiples estados patológicos tanto inflamatorios (fibrosis quística, artritis reumatoidea, enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa e infecciones bacterianas) como neoplásicos (cáncer colorrectal).

A diferencia de otros marcadores inflamatorios fecales la Calprotectina reúne las siguientes ventajas:

  • Es resistente a la degradación proteolítica por el alto contenido de calcio de las heces y su alta afinidad por el calcio y por lo tanto es estable durante 4-7 días a temperatura ambiente.
  • Es fácilmente medible ya que una simple prueba de enzimoinmunoanálisis permite su rápida cuantificación en escasa cantidad de materia fecal (5-10 gr.).

UTILIDAD CLÍNICA

  • Permite diferenciar pacientes (tanto niños como adultos) con enfermedad inflamatoria intestinal de origen orgánico (enfermedad de Crohn, Colitis Ulcerosa) de aquellos pacientes con patologías de origen funcional como el Síndrome de Intestino Irritable.
  • De esta manera permite seleccionar pacientes que deberán someterse a estudios posteriores más invasivos y más costosos.
  • Los niveles de Calprotectina presentan buena correlación con la gammagrafía con leucocitos marcados con isótopos radiactivos (técnica de referencia para medir la actividad inflamatoria) y por lo tanto con el grado de inflamación intestinal, por ello puede usarse para monitorear la respuesta al tratamiento.
  • Una vez diagnosticado el paciente con EII permite predecir recaídas pues es marcador precoz de presencia de inflamación intestinal aún antes de la aparición de los síntomas.

Algoritmo diagnóstico en pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal

CONCLUSIONES

La determinación de Calprotectina fecal es una técnica rápida, reproducible, que permitirá al gastroenterólogo diferenciar EII de otras patologías como el SII, y seleccionar pacientes que deberán someterse a técnicas más invasivas. Una vez diagnosticada una EII este marcador permite evaluar el grado de inflamación, monitorear el tratamiento y predecir recaídas.

Dra. Erica Rodriguez
Dpto. Gastroenterología

Dra. Delia Ostera
Dpto. Psiconeuroinmunoendocrinologia

IBC Instituto de Bioquímica Clínica
Laboratorio Central Hospital Italiano

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Dra. Erica Rodriguez - Dpto. Gastroenterología
Dra. Delia Ostera - Dpto. Psiconeuroinmunoendocrinologia
IBC Instituto de Bioquímica Clínica
Laboratorio Central Hospital Italiano